Sobre la importancia de una computadora propia
Ser un damnificado de computadora es una situación fea. Más para mí que es mi medio de trabajo. Una semana después de la Semana Santa mi fiel laptop comenzó a apagarse en momentos de intensa actividad, y luego de una limpiada rutinaria dejó de pasar más allá de las luces prendidas.
Así que tocó resolver, y gracias a los buenos oficios de Mortiruty que me prestó una laptop, pude seguir trabajando manquesea, aunque las prestaciones de esta laptop no me permitieran jugar. Esa es una de las grandes razones por las que este blog se ha limitado a unos pobres posts con enlaces y muy pocos juegos.
Comprar las partes de una computadora y armarla por mi mismo es una tarea que no hacía desde 2001, y mucho cambió en todo este tiempo. El resultado fue pagar muchas novatadas que pensé que estaban superadas, y muchísimas frustraciones en el proceso. Al final de todo logré armar una máquina decente y con un presupuesto realista.
Así que les presento a Báquiro, mi máquina nueva (fotografía arriba). Ya pueden comenzar a hacer los chistes de que hace un chigüire montado en un báquiro: esa era la idea
Noten el floppy sobre la mesa. Ese floppy tiene unos manejadores para la tarjeta madre. Lo irónico del asunto es que la tarjeta madre no trae soporte para floppy. Ustedes me dirán a qué juega Intel
.
Para los geeks e interesados, esta es la configuración:
- Core 2 Duo E8400 de 3.0GHz.
- Tarjeta Madre Intel DP35DPM.
- 2GB de memoria RAM
- Disco Duro Samsung de 250GB.
- Tarjeta de Video ATI Radeon 3650 de 512MB, marca Sapphire.
- Monitor Samsung plano de 19″ (porque me lo merezco)

