Dando a los videojuegos el honor que se merecen

Una de las cosas que está pasando en el mundo de los videojuegos es que las primeras generaciones que juegaron éstos de pequeños es que han crecido y hoy en día forman parte de la fuerza laboral de sus correspondientes países. En aquellos donde hay gran actividad de desarrollo existe motivación por parte de estudiantes de secundaria para hacer juegos, porque quieren imitar lo que ellos ven y les gusta. En algún momento yo fui una de estas personas, y es una realización que a medida que vas creciendo puedes dejar de lado, o puedes concretar, a medida que vas leyendo e investigando sobre cómo se mueve el negocio de los videojuegos, y te das cuenta del arduo proceso que se lleva a cabo para llevar esta clase de programas a tu computadora.

La pregunta que algunos se hacen desde hace varios años es si tomar un curso universitario tradicional, o tomar uno de los tantos programas de aprendizaje de programación, creación y diseño de videojuegos a nivel de pregrado. Es de notar que los primeros fabricantes de videojuegos vienen de otras áreas: electrónica, ingeniería de computación, etc.

Super Columbine Massacre RPG screenshot

El problema fundamental cuando alguien se quiere formar en la producción de videojuegos es que quiere saltarse una gran parte de la inspiración previa necesaria para esto, léase: un videojuego no nace de la mano de un programador y un dibujante solamente, un videojuego nace de una curiosidad, una inquietud que origina una cadena de sucesos que conllevan a la creación de un videojuego. Un ejemplo de esto es el juego Super Columbine Massacre RPG, un juego que analizaremos pronto porque de verdad merece atención.

Aunque no cuestiono el valor que puede tener el estudio especializado en la programación/producción de videojuegos, la ventaja de estudiar en un programa tradicional es que ofrece toda una serie de experiencias que finalmente sirven de inspiración necesaria para poder realizar un videojuego con sustancia, algo que llame la atención más por su jugabilidad o propuesta que por sus gráficos. Este, creo yo, es el camino para poder llevar a los videojuegos a un medio con mayor utilidad que el de sólo entretener.

Aunque la inquietud de Nichol Bradford, Directora Global de Crecimiento Estratégico de Vivendi Games, no es exactamente elevar los juegos al nivel de arte, sí hace énfasis en una descarga que llama la atención de los desarrolladores de juegos (en inglés), alentándolos a informar a padres y chicos de que la producción de un videojuego es cosa seria, que mucha actividad es necesaria para llevar estos productos a las tiendas, que hace falta una serie de habilidades que sólo se aprenden viviendo la vida a plenitud. Deja un comentario diciendo lo que piensas de los videojuegos, si consideras que son sólo entretenimiento, o si realmente ir más allá de ello es su destino. Si no entiendes bien todo el discurso, deja un comentario también y podría traducirlo al castellano. Esperamos que el discurso de Nichol concientice a algunos en esta industria.

2 comentarios en “Dando a los videojuegos el honor que se merecen”

  1. Jeje, modelado low-poly es todo un arte. Tengo un libro con un artículo sobre cómo producir modelos low-poly a partir de otros más detallados. Básicamente haciendo “baking” de normales y otras cosas sobre los polígonos para meter el cuento.

    Aunque ahorita no estoy haciendo nada 3D, espero que en algún momento podamos trabajar en algo 🙂 .

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