Grimm’s Hatchery: Click, click, click. Enjuage y repita el mismo proceso.

Grimm’s Hatchery screenshot

Grimm’s Hatchery es una de las búsquedas por las que llegaron a este blog, motivado quizás a que su nombre aparece entre los 10 del Indie Game Review Panel de Mayo. En la página se puede acceder a una demostración del juego que limita a una hora de uso. Lo suficiente para interrumpirte mientras estás fajado haciendo clicks como un degenerado y dejarte esperando por más. Lamentablemente, hacer clicks como un degenerado es lo único que se puede hacer en el juego, y puede ser la decepción de quien compre la versión completa.

¿Por qué digo esto? Comencemos por la historia del juego: uno toma el papel de un heredero al trono al cual se le arrebata su derecho porque un tipo se casó con tu mamá, tu mamá murió, él murió y dejó como sucesor a tu hermanastro en vez de a tí mismo, excepto si tú logras reunir 300 mil monedas de oro en menos de 70 días. La premisa del juego es igualmente básica: para colectar el dinero debes criar una serie de animales (llamados mascotas) que ponen huevos por partogénesis, es decir, ponen huevos ellos solos sin ayuda de nadie, alimentándolos cuando lo piden, y defendiéndolos de monstruos que entran al corral. Veamos: recoger un huevo requiere un click, alimentar al animalito requiere otro click, curarlo en caso de que se envenene, otro click, matar al malvado monstruo que entra siempre desde el mismo sitio, dependiendo del arma que uno posea en el momento, de 4 a 15 clicks. Por supuesto que teniendo dos o tres animales la cosa no es muy complicada, pero cuando se tienen de 6 a 8 animales la cantidad de clicks puede poner a prueba tu paciencia.

Claro que al principio la cosa es como hipnotizante: ver que uno va ganando dinerito porque recoge una buena cantidad de huevos en un día es chévere. Pero el juego no ofrece más retos que esos. Es posible incubar un huevo para obtener una mascota, pero éste es un proceso totalmente al azar: así como 3 huevos pueden dar 3 mascotas (casos muy raros), 40 huevos puede que te dejen… sin nada. Y durante el transcurso del juego las posibilidades no mejoran: cuando le da la gana al juego sale y cuando no, no. Y el límite de una hora es crucial: es exactamente el tiempo que tardas en enfiebrarte con el juego (porque yo me gasté mi hora en una sola sentada), sin el peligro de que te canses eventualmente, sino hasta después de que hayas pagado el juego.

Lo que más me molesta del juego es cuando en un día los animales ponen huevos raros con forma de gemas con colores: al tomarlos puede pasar cualquier cosa, desde alimentar a todos los animales, hasta envenenar o simplemente matar algunos. Y no existe dentro del juego una guía que te recuerde qué significa cada uno. Esto es una limitación artificial e idiota, porque es bastante frustrante estar pendiente de la manutención de los animales, y encima tener que recordar que la gema negra mata a algunos animales. En mi primer y único intento, para el día 35 estaba todavía bastante lejos de comenzar a generar una ganancia redituable. Igualmente, imagino que si termino el juego con éxito (si en una hora hice 35 días, el estimado del juego son dos) no tendré mucho más que hacer que… volver a comenzar… con los mismos animales… y la misma cantidad de clicks.

De todos modos, están invitados a bajar Grimm’s Hatchery y comprobar que lo que digo no es exagerado. El sentimiento de estar haciendo algo a punta de clicks esmachetaos es bueno, pero puede llegar a cansar en un momento no muy lejano.

2 comentarios en “Grimm’s Hatchery: Click, click, click. Enjuage y repita el mismo proceso.”

Deja un comentario